Hace un año atrás, vivíamos una jornada llena de emoción por las elecciones Municipales.
Tenía pensado hacer una publicación alegre, recordando todo lo vivido y el enorme compromiso que asumimos junto a nuestra gente.
Pero hoy la vida nos encuentra golpeados por la partida de nuestra querida amiga Malena. Y cuando alguien tan querido se va, muchas cosas pasan a tener otro valor.
Por eso, más que celebrar, hoy quiero agradecer. A Dios, por darme la oportunidad de estar donde estoy y permitirme seguir trabajando cada día por nuestro pueblo. A quienes acompañan, apoyan y están siempre presentes. Y también a quienes ya no están físicamente, pero siguen viviendo en cada recuerdo, en cada abrazo y en cada logro.
Hay ausencias que duelen para siempre, y personas que jamás dejarán de formar parte de nuestro camino. Malena será una de ellas.

